El error más común: empezar por el contenido

Es lógico: “necesitamos redes”, “hay que subir reels”. Se empieza por el qué y el dónde sin haber respondido el para qué. El resultado es mucho movimiento y poca dirección: publicaciones que se parecen a las de todos y que no llevan a ninguna parte.

Las cinco decisiones de una estrategia

“Si no puedes explicar en una frase qué quieres que pase después de cada publicación, todavía no hay estrategia.”

Métricas que sí cuentan

Los “me gusta” y las visualizaciones son señales, no objetivos. Lo que importa es lo que ocurre después: consultas, mensajes, citas agendadas, ventas. Una estrategia sana conecta lo que se publica con una acción medible en el negocio, aunque sea pequeña. Y acepta que, al principio, se mide para aprender, no para presumir.

Dónde entra la creatividad

Estrategia y creatividad no se pelean. La estrategia delimita el terreno; la creatividad decide cómo recorrerlo de forma memorable. Una idea creativa sin estrategia entretiene. Una estrategia sin creatividad pasa desapercibida. Es exactamente la proporción que da nombre a la agencia.

Cómo lo trabajamos en 1.618

Dentro de nuestro trabajo de identidad de marca y estrategia, la estrategia de comunicación se concreta en dos cosas: un concepto creativo (la idea que ordena todo lo que la marca dice) y una guía digital (cómo y dónde llevar esa idea a los canales). Antes de cualquier video o campaña queremos que exista esa base. Producir sin ella es gastar creatividad en el vacío.

Tres preguntas para empezar hoy