Voz y tono no son lo mismo
La voz es la personalidad constante de tu marca: no cambia. El tono es cómo esa voz se adapta a cada situación: no hablas igual para celebrar un logro que para responder una queja, aunque sigas siendo la misma persona.
Cómo definir tu voz
Elige tres adjetivos y acompáñalos de un “pero no”. Por ejemplo, de forma ilustrativa: “cercana, pero no informal en exceso”; “clara, pero no simplista”; “segura, pero no arrogante”. Los límites son los que hacen útil la definición.
Decisiones concretas que la voz resuelve
- ¿Tuteamos o tratamos de usted?
- ¿Usamos emojis, y cuáles?
- ¿Hay lugar para el humor?
- ¿Cuánto vocabulario técnico usamos con el cliente?
“Una marca con voz propia se reconoce incluso con el logo tapado.”
Una voz, varios canales
La web suele pedir más claridad y estructura; las redes, más ligereza; un mensaje directo, más calidez; una propuesta, más precisión. La voz se mantiene; el tono se ajusta.
Cómo mantenerla en el tiempo
Una guía de una sola página basta: los tres adjetivos con su “pero no”, una lista corta de “lo que decimos / lo que no decimos” y algunos ejemplos reales. Cuando alguien nuevo entra al equipo, esa página le ahorra semanas.
